Generalmente
se presenta en varones jóvenes con abundante vello,
siendo la obesidad otro factor de riesgo.
Clínicamente estos quistes pueden presentarse como
una pequeña masa indolora en el área sacra,
sin embargo, pueden infectarse dando origen a una masa fluctuante
dolorosa que se puede abrir espontáneamente dando salida
a gran cantidad de pus, o en ocasiones es el médico
quien debe realizar una incisión para drenar la pus.
Además se deben agregar antibióticos al tratamiento.
Una vez que el proceso infeccioso agudo se ha resuelto, es
recomendable una cirugía definitiva, que consiste en
la extracción del quiste. De no realizarse la cirugía
en muchos casos se produce una recurrencia de la infección
con todas las molestias derivadas de ella. |