Santiago Chile,  
    Fístulas Perianales  
 
 
La fístula perianal es una comunicación anormal (pequeño túnel) entre el canal anal y la piel perianal, que se manifiesta clínicamente por la existencia de un pequeño orificio en la piel cercana al ano, por el cual hay supuración crónica.

En la gran mayoría de los casos la fístula se presenta en pacientes que han tenido previamente un absceso perianal, traduciendo una inflamación crónica de las glándulas ubicadas en el canal anal. También se pueden producir fístulas perianales por otras causas como tuberculosis y enfermedad de Crohn, sin embargo estas etiologías son poco frecuentes.

 
 
Fistula Perianal
 
 


¿Cuáles son los síntomas?

Pérdida de secreción purulenta a través del orificio ubicado en la piel perianal (cercana al ano). En forma intermitente, este trayecto puede abscedarse y provocar dolor. También el paciente puede referir ardor, prurito (picazón) y sensación permanente de ano húmedo.

¿Cómo se diagnostican?

El pilar fundamental del diagnóstico de una fístula perianal consiste en la visualización de un orificio pequeño en la piel cercana al ano, por el cual drena material purulento.
Existen exámenes de apoyo que nos ayudan en el diagnóstico, principalmente en pacientes con fistulas complejas. Estos exámenes son la endosonografía anal (ecografía del ano) y la resonancia nuclear magnética.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento va a depender de la extensión del esfínter anal comprometido por la fístula, ya que el tratamiento consiste en erradicar el proceso supurativo crónico sin comprometer la continencia anal.

El tratamiento de una fístula perianal siempre es quirúrgico. Existen 3 técnicas quirúrgicas: fistulotomía, fistulectomía o la colocación de elásticos en el trayecto fistuloso (sedales).

Para realizar estas cirugías el paciente debe hospitalizarse, sin embargo la estadía hospitalaria puede ser muy breve siendo dado de alta el mismo día y en ocasiones al día siguiente.